No es otro caleidoscopio como el que, en otra adivinanza para los madrileños, publiqué en este mismo blog el día 19 de Diciembre de 2009, no.
Se trata del árbol de Navidad que, según un diseño de Ágatha Ruiz de la Prada, instaló el Ayuntamiento de Madrid en plena Puerta del Sol y al que se podía acceder por su base.
No soy nada original, porque lo cierto es que había cola para poder hacer la primera foto de esta entrada y todos terminamos con un principio de tortícolis de no te menees. Pero yo no iba a ser menos que el señor de la barba que me precedía y que me miró de una forma displicente que no me gustó un pelo.
¡Hasta ahí podríamos llegar!
Aprovecho la entrada para confesar que me debo estar haciendo viejo. No me terminan de convencer estos diseños navideños vanguardistas. No es que queden mal y de noche la iluminación les hace atractivos pero, ¿no resultaría mucho más bonito y navideño plantar un abeto gigante con sus bolas, serpentinas y juegos de luces? Al fín y al cabo, los norteamericanos, que pueden ser tachados de muchas cosas menos de no ser vanguardistas, siguen plantando el clásico árbol de Navidad más famoso de su país. Me refiero al del Rockefeller Center.
¿Qué opináis?