Este "elemento", "mi mejor amigo", (véase la primera foto publicada en este blog), y que atiende por el nombre de O'Connell, se ha puesto de esta guisa nada más llegar a casa.
Al preguntarle por el motivo de tan aparente tristeza, me contesta que tengo que llevarle con urgencia a un psicoterapeuta canino, porque está muy deprimido ante la dura tarea que le espera desde hoy.
Esa "dura tarea", consiste en dormir como un lirón, despertarse y salir por la mañana a un paseo para que pueda ladrar a su antojo a cualquier otro "colega" que se encuentre, además de huir como un cobarde gallina la rabia le pica, si el "colega" es un pastor alemán, rothweiler o similar. Llegar a casa, beber agua fresquita y limpia, jugar con sus juguetes, dormitar y morder los pantalones de todo el que se encuentre, etc.
A mediodía, comer su pienso de alta gama y su ración de carne preparada, además de echarse una siesta como un marqués.
Por la tarde, salir nuevamente a dar otro largo paseo para hacer lo mismo que en el de por la mañana.
Y, por la noche, "cenar" todo lo que pueda pillar de nuestra cena, (si es jamón mucho mejor), y salir por última vez para que pueda desahogarse debidamente de sus necesidades fisiológicas.
Total, que no sé qué hacer. ¿Qué hago, le llevo al psicoterapeuta o no?
¡¡¡Será sinvergüenza!!!
Al preguntarle por el motivo de tan aparente tristeza, me contesta que tengo que llevarle con urgencia a un psicoterapeuta canino, porque está muy deprimido ante la dura tarea que le espera desde hoy.
Esa "dura tarea", consiste en dormir como un lirón, despertarse y salir por la mañana a un paseo para que pueda ladrar a su antojo a cualquier otro "colega" que se encuentre, además de huir como un cobarde gallina la rabia le pica, si el "colega" es un pastor alemán, rothweiler o similar. Llegar a casa, beber agua fresquita y limpia, jugar con sus juguetes, dormitar y morder los pantalones de todo el que se encuentre, etc.
A mediodía, comer su pienso de alta gama y su ración de carne preparada, además de echarse una siesta como un marqués.
Por la tarde, salir nuevamente a dar otro largo paseo para hacer lo mismo que en el de por la mañana.
Y, por la noche, "cenar" todo lo que pueda pillar de nuestra cena, (si es jamón mucho mejor), y salir por última vez para que pueda desahogarse debidamente de sus necesidades fisiológicas.
Total, que no sé qué hacer. ¿Qué hago, le llevo al psicoterapeuta o no?
¡¡¡Será sinvergüenza!!!