Entre las escasísimas excepciones a las que me refería en mi entrada anterior, bien podríamos aceptar el "graffiti" que os muestro hoy.
Es la fachada de un cine que me trae muchos recuerdos de juventud, en mi época de "cinéfilo". Hoy día, creo que está cerrado e ignoro si el local alberga actualmente algún negocio. Por el nombre, intuyo que pudiera tratarse de alguna discoteca o bar de copas.
El autor o autores, no es que podamos compararlos con Don Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, el genial barroco y, en mi opinión, el mejor pintor de la historia. Pero, al menos, muestran cierto gusto y su intento de rememorar la antigua sala de cine, me parece plausible.
No todo ha de ser pura porquería, ¿verdad?